José Luis Saorín Ferrer
Je mords
Naranja con hebras de limón, un teléfono que vibra contra los dientes, una carrera por una calle que se derrite. Un cuerpo que cruza otros cuerpos —una falda, un brazo, una pareja contra una pared— y los registra todos como un inventario de hambre. Al final del recorrido, la misma fruta. Esta vez con limón en la pulpa y restos de naranja.