José Luis Saorín Ferrer
Net Curtain
Una boca medio dormida en verano, una rodilla que se gira de golpe, sangre con sabor a moneda, una sábana mordida, una naranja con hilo de zumo bajando por una muñeca, un visillo que se mueve contra el cristal mientras la casa respira. La memoria de un encuentro que termina con dos manos sosteniendo, en la puerta, una fruta cada una.