José Luis Saorín Ferrer
El español no es para aforismos
El español no es un buen idioma para aforismos. Las frases largas, discurridas, montadas las unas sobre las otras, se prestan poco a la sentencia breve. Se prestan, en cambio, a la sobremesa, al rodeo, a oler las flores. Vivimos así, entre sobremesas y distentidas conversaciones. Vivamos así.